El gobierno tiene un plan mágico

Leo absorto en El Periódico de Extremadura que  el gobierno de España tiene un “plan para mejorar la imagen de los políticos, nada que objetar ante una tarea tan necesaria como titánica.

El problema viene cuando uno se pone a leer el artículo, en el que un “experto” va desgranando cuales son las cláves de ese mágico plan que devolverá el favor popular a la política, y sin encomendarse a santo alguno, menciona conceptos muy serios y alejados de cuestiones marketinianas como son la transparencia, la participación y el gobierno abierto.

Es decir, para que nos aclaremos, a ojos del gobierno estas materias que forman parte del core business de la mayoría de las democracias avanzadas, no son buenas por si mismas, ni porque vayan a profundizar en nuestra democracia, ni porque crean en ellas, ni siquiera porque vayan a aportar mayor legitimidad al gobierno, sino porque van a ayudar a mejorar su triste imagen.

El gobierno confunde torticeramente transparencia con Marketing, Participación con agitación, y Gobierno abierto con propaganda, por lo que nada bueno podremos esperar  ese plan de cartón piedran más allá de que al menos los colores sean vistosos.

Lean el artículo completo en El Periódico de Extremadura

 

Hay que politizar el Gobierno Abierto

Supongo que está usted leyendo este post, en buena medida gracias al susto que se ha llevado al ver el título del mismo ¿No es cierto?

En los tiempos que vivimos, de descrédito de la política y de cabreo ciudadano con todo lo que suene a partidos o instituciones, ¿A quien se le ocurriría reivindicar la politización de el #oGov? Pues lean atentamente, ya verán como cuando terminen este post, están en buena medida de acuerdo conmigo.

Comencemos por algunas evidencias, más de un lustro después de haberse comenzado a formular las tesis doctrinales del Gobierno Abierto, si miramos a nuestro alrededor y a pesar de las magníficas frases con las que gobiernos de todo tipo en nuestro país las reciben, cuando miramos a nuestro alrededor lo que vemos es un enorme erial, en el que solo una CC.AA ha conseguido construir un modelo más o menos completo del mismo: Euskadi.

En el resto del país, como mucho, podemos comenzar a ver construcciones incipientes de Open Data, leyes de transparencia más o menos felices, intentos de construcciones participativas en algunos municipios dispersos…. nada serio, nada consistente, nada con posibilidades de futuro.

¿Culpables? Creo que los primeros hay que buscarlos entre nosotros, los que hemos teorizado sobre estas materias en nuestro país, que hemos tratado de mantenerlo inmaculadamente limpio y blanqueado, alejándolo de la política realmente existente, la de los partidos e instituciones que hacen leyes y desarrollan reglamentos, y hurtando de esta forma cualquier  puesta en marcha de sus principios en gobiernos reales, esos  que solucionan los problemas reales de ciudadanos reales.

Si miramos a nuestro alrededor en el mundo, hay una característica coincidente en los mejores ejemplos de Gobiernos que tratan de abrirse, un fuerte liderazgo político. Tanto Barack Obama como Patxi Lopez y David Cameron, por solo poner tres ejemplos, trabajaron con ideas de gobiernos abiertos tremendamente diferentes, pero todas ellas fantásticamente políticas, sacándolas del ámbito tecnico y académico para convertirlas en políticas activas, políticas reales, políticas con un presupuesto, unos objetivos y una visión de la sociedad.

Podemos seguir debatiendo en el vacío sobre ideas más o menos brillantes, pero si no somos capaces de bajar a la realidad estas ideas y principios, convirtiéndolas en debates entre partidos, párrafos en programas electorales, interpelaciones parlamentarias y Proposiciones no de Ley (PNL) , dentro de unos años nos llevaremos las manos a la cabeza ante la oportunidad perdida.

Cada uno desde su ideología ( ¡¡Sorpresa, las ideologías siguen existiendo!!) , su visión social, o su aproximación a la realidad, el reto es politizar el Gobierno Abierto, hacerlo visible, tangible, real; obligar a políticos y partidos a posicionarse ante sus postulados.

Ya pasó el tiempo del buenmuchachismo tecnocrático, es hora de que estas ideas abandonen la torre de marfil, es hora de politizar el Gobierno Abierto.

¿Nos ayudan a elegir logotipo para “Pensamiento Público”

Como ya comenté hace unas semanas en este mismo espacio, uno de los proyectos que voy a emprender durante este 2013 es el  Think Tank “Pensamiento Público – CIPP”.

Pues bien, estamos creando la web, que más que la clásica forma institucional tomará la forma de  plataforma horizontal para el debate y la participación, y una de las tareas previas es, evidentemente, elegir el logotipo. Y es para eso para lo que les pido su ayuda.

Aquí tienen los tres bocetos que más se acercan a lo que buscamos expresar, ¿ Nos ayudan a elegir diciéndonos la opción que más les gusta?

Opcion 1

Captura de pantalla 2013 01 03 a las 23.10.46 e1357255976663 ¿Nos ayudan a elegir logotipo para Pensamiento Público

Opcion 2

Captura de pantalla 2013 01 03 a las 23.10.36 e1357256028699 ¿Nos ayudan a elegir logotipo para Pensamiento Público

Opción 3

Captura de pantalla 2013 01 03 a las 23.10.23 e1357256082926 ¿Nos ayudan a elegir logotipo para Pensamiento Público

No es lo mismo Transparencia que Open Data

Hagamos juntos un ejercicio,  den un paso atrás para tomar perspectiva, quítense de la espalda  la pesada mochila de estúpido optimismo tecnológico y podrán observar con claridad que la apertura de datos públicos no es sinónimo automático de transparencia pública, es decir, que un gobierno – como el nuestro, por ejemplo- puede  abrir toneladas cúbicas de datos sin valor alguno para esta materia y esconderse brillantemente tras ellos.

Por decirlo aún más claro, la apertura de datos públicos  es condición necesaria, pero no suficiente para construir gobiernos transparentes, el Open Data, por si mismo, no tiene más valor que la constitución de Cadiz o el código de Hammurabi

Una vez aclarado esto, decir que el plan de apertura de datos iniciado en nuestro país por el proyecto Aporta progresa adecuadamente en varios ministerios. Pero no se preocupen, no encontrarán nada que pueda ayudarles a cuestionar decisiones políticas. Es Open Data mansito y benévolo.

¿ Sirve entonces la apertura de datos públicos? Claro que sirve, puede generar actividad económica, empleo, desarrollo….pero sin duda al menos de momento y al menos en nuestro país, en pocas ocasiones ha abierto un mayor espacio para el control ciudadano de la actividad pública. Ha sido desde este ámbito, el ciudadano, desde el que se han producido los únicos ejemplos reseñables.

Es obligación de los gobiernos abrir todos los datos en su poder, basicamente porque los hemos pagado con nuestros impuestos, y deben ser veraces, completos y contextualizados, pero eso en la mayoría de las ocasiones no va a significar de forma automática una mejora de la calidad de nuestra democracia, eso, amigos, solo se consigue participando en lo público. Eso se llama política.

 

 

El gran reto de nuestra generación

El reto de la generación de nuestro padres fue traer la democracia y construir una convivencia destrozada tras cuarenta años de dictadura franquista, ellos cumplieron su reto y nos entregaron un país mejor que el que recibieron.

Nosotros, mi generación, los chicos y chicas del baby-boom, pensábamos que la historia nos había situado en un tiempo suave y blando, un tiempo sin grandes retos. Creímos  que bastaba con conservar ese legado, aunque fuera a costa de perder pequeñas porciones de él en aras del consenso.

Estábamos equivocados.

Hoy, tras cinco años de crisis y uno de brutales pérdidas de derechos sociales y democráticos,  ya podemos ver con claridad cual es el reto que la historia nos está planteando, si queremos dejar a nuestros hijos una sociedad mejor, no basta con esperar la crecida del Nilo, hay que ponerse manos a la obra con urgencia en una tarea que será titánica, pero en que nos jugamos mucho más que nuestras propias vidas.

El gran reto de nuestra generación es reinventar un estado del bienestar sólido, sostenible y autosuficiente orientado a la continuidad y la eficiencia y capaz de ser invulnerable antes tentaciones neocon,  generando además una nueva conciencia de lo público.

Ese es el reto, y 2013 va a ser el año en el que va a tocar comenzar a construir la esa mayoría generacional que lo asuma como bandera.

Feliz año.

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