“Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno”: ¿Me ayudan a completarlo y mejorarlo?

He pasado la última semana tratando de poner negro sobre blanco unas cuantas reflexiones sobre la idea de mejorar la organización interna, la estructura orgánica, y los procesos de toma de decisiones del Partido Socialista, con todos ellos he montado un documento en PDF para que puedan descargárselo y con una misión, dejarlo abierto a sus aportaciones, críticas y comentarios.

¿Como hacerlo? Muy sencillo, tienen los comentarios del blog abiertos para poder hacer sus aportaciones y mejorarlo entre todos

Reprogramar El PSOE Para Hackear El Gobierno

Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (y V): Cuatro propuestas para un partido abierto

Captura de pantalla 2012 08 31 a las 22.48.40 Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (y V): Cuatro propuestas para un partido abierto

Llegamos al último capítulo de esta serie de post sobre los – entiendo- urgentes cambios que debe acometer el Partido Socialista para que su modelo de organización comience a transitar por el siglo XXI además de dotarse de una mayor eficacia y comenzar a ser comprensible y atractivo para los ciudadanos que aún no hayan cumplido los treinta años.

Toca hablar de propuestas concretas, que por un lado sean progresivas y mantengan la cultura del partido, y por otro sean un laboratorio de pruebas de nuevos métodos organizativos y de activismo que una vez demostrada su eficacia, puedan ser trasladados a la organización en su conjunto de una forma troncal. Vamos a ello:

1.- Creación de una agrupación virtual

Muchos somos los Militantes y simpatizantes del PSOE que llevamos años debatiendo, promocionando e impulsando iniciativas y foros sobre la cibermilitancia y las nuevas formas de participación como uno de los instrumentos para conectar la vida política e institucional con la sociedad y sus actores más dinámicos y creativos, y aunque se han hecho avances en este sentido, es necesario que se dé un paso firme para avanzar en este camino hacia un socialismo más abierto, participativo y global gracias a las posibilidades que nos ofrecen las TICs e internet en una sociedad cada vez mas global.

La Web 2.0 y las redes sociales, han facilitado otras formas de participación, impensables hace solo unos pocos años. En este contexto surge la cibermilitancia., que no es otra cosa que la forma que tiene el militante o simpatizante de contribuir al cumplimiento de los valores, ideales y objetivos del partido a través de las herramientas que nos facilita la Web 2.0.Militancia activa y comprometida que se desarrolla en Internet, pero militancia socialista al fin y al cabo.

Por ello, y por un lado,  esa cibermilitancia debe tener los mismos derechos y deberes que la desarrollada “off-line”, ya que en los tiempos actuales es tan importante como cualquier otra forma de militancia activa. Máxime ante la creciente relevancia de la red en la formación de la opinión pública de los ciudadanos. Quienes quieran intervenir en internet en favor de las propuestas del PSOE deben tener abierta la puerta de comprometerse en la gestión del Partido al igual que el militante “tradicional”… Los cibermilitantes deben tener derecho no sólo a sugerir a través de internet sino también a participar en el debate y aprobación sus propuestas programáticas así como en la elección de las personas a las que se confía su desarrollo.

Y por otro lado debe conciliarse la existencia de ambos tipos de militancia, la virtual y la encuadrada en la estructura territorial del Partido basada en las Agrupaciones Locales, posibilitándose a la cibermilitancia tanto mantener su afiliación a éstas, como poder mantener su vinculación al Partido sólo como cibermilitantes: compatibilidad sin obligatoriedad. No podemos abrir una vía de debilitamiento de la estructura básica del Partido, y por otra parte, sin su perjuicio pero sí complementándolo, debemos flexibilizar las formas de implicación

Es más, la posibilidad de mantener una estructura en el ámbito de la red, abierta y participativa, permitirá un acercamiento inicial a los simpatizantes más activos de la red, con el fin de incorporarlos a la dinámica de debate, reflexión y análisis de la realidad política y social, en el seno del partido; sin necesidad de tener el vínculo físico con las agrupaciones tradicionales, que en muchas ocasiones impide la participación activa de miles de personas que comparten nuestro ideario, por las barreras de cristal  que aún existen y no hemos sabido romper. Por no hablar de aquellos militantes que por razones de horarios profesionales y familiares no pueden incorporarse plenamente a las dinámicas políticas de la organización.

2.- PSOE HackLab : El laboratorio colaborativo de políticas públicas

Una de las mayores deficiencias organizativas del PSOE nace de la extrema dificultad para compartir y debatir políticas públicas de exito. Los miles de alcaldes y concejales del PSOE a lo largo de todo el territorio del estado llevan muchos años experimentando una pléyade de políticas públicas en sus ámbitos de actuación, algunas con éxito y otras no.

Internet permite – a costes asumibles- lanzar un laboratorio permanente de políticas públicas en el que los casos de éxito puedan ser expuestos, adaptados y mejorados gracias al crowdsourcing. ¿ Se imaginan a miles de concejales interactuando en un espacio horizontal debatiendo estrategias y experimentando una nueva generación de políticas públicas?. Yo si, y es factible, rapido de construir, barato, y además vuelve a poner el acento en el municipalismo, una de las señas de identidad del PSOE.

3.- Repensar las sectoriales

Las organizaciones sectoriales, nacidas para aportar pensamiento especializado al partido deben dejar de ser el hermano menor en las rifas congresuales y cambiando sus métodos de funcionamiento, comenzar a ser útiles a la organizacion. Las organizaciones sectoriales van a ser el primer laboratorio donde experimentar la meritocracia.

Dada su especial composición, las organizaciones sectoriales deben ser el primer espacio que escape de la lógica tradicional del partido, permitiendo espacios de debate asíncrono y co-creación. Hablo de unas organizaciones sectoriales vivas, con espacios propios de comunicación y debate en la red, y que sean capaces de moverse fuera de las lógicas congresuales, unas sectoriales capaces de abrirse a los emprendedores sociales, políticos y  económicos que quieran colaborar, unas sectoriales que tengan presencia permanente en la red, y que sean capaces de servir de nexo entre el partido y los sectores sociales más activos.

4.- PSOE Open Data

El Partido Socialista debe ser el primer partido en España en abrir de forma radical sus datos. Desde los salarios de todos ( si, he dicho todos) sus concejales, hasta el último de los senadores, diputados y alcaldes. Y no solo esos, debe abrir cualquier dato susceptible de uso público en su poder, y además en formatos usables, reutilizables y con licencias Creative Commons.

Y debe hacerlo no solo por parece más o menos moderno, sino tanto por eficiencia partidaria como para ser un símbolo de las políticas de transparencia que realizará cuando llegue al gobierno.

 

Si has llegado hasta aquí, quizá deberías leer todos los posts de la serie:

 

Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (IV): Tomando decisiones en entornos complejos

Captura de pantalla 2012 08 30 a las 15.44.461 Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (IV): Tomando decisiones en entornos complejos

Los procesos de toma de decisiones en organizaciones políticas como lo es el PSOE nacen de los principios de confianza, autoridad y eficacia , es decir, se elige una comisión ejecutiva a cualquier nivel por todos los militantes, y una vez investida se ve arropada por estos principios según los cuales toma sus decisiones en nombre de todos los afiliados. Esto se complementa posteriormente con órganos de control de gestión, que dada su propia naturaleza y la cultura del partido, raramente cuestionan las decisiones del órgano ejecutivo.

Dado que los electores premian la coherencia y la pax  interna de los partidos y la sociedad en la que nació esta fórmula – por cierto, perfertamente democrática- , ha sido algo que nunca se ha puesto en cuestión y que ha permitido al PSOE convertirse en una auténtica máquina tanto a la hora de conseguir mayorías como a la hora de minimizar derrotas durante los últimos treinta años.

Pero esta fórmula, construida en tiempos de sociedades lineales y comprensibles, dificilmente va a seguir funcionando durante mucho más tiempo, ya que la sociedad española ha dejado de ser lineal y estática, y va camino de convertirse en lo que vamos a denominar como “entornos complejos” , algo que readaptando el texto del profesor Enrique Rubio podríamos definir como:

” Estamos siendo testigos, y a la vez actores, de un mundo en transformación, distinto del que procedemos e impredecible, cuya característica principal es su naturaleza compleja. Un mundo en transformacióncon un nivel de interconexión e interdependencia sin precedentes (causa de su complejidad), con nuevas estructuras (redes) y  con nuevas tecnologías sociales, que configuran a Internet como infraestructura digital de transformación(disruptiva) y, también, de adecuación.

Como resultado de todo ello, un “nuevo ENTORNO vital, expandido y complejo”,impacta notablemente en la manera en que nos relacionamos, vivimos, trabajamos y aprendemos. Nos encontramos, pues, ante una nueva clase de situaciones o problemas (complejos) que, a la hora de enfrentarnos a los mismos, nos requiere no solo cambiar nuestra forma de pensar y percibir la realidad (pensamiento sistémico), sino también la adopción de una nueva cultura digital, de interdependencia y sostenibilidad. Denominamos como “brecha de la complejidad”, a la dificultad que conlleva la asimilación y práctica de dichos requerimientos y que, a su vez, constituye el principal reto al que nos enfrentamos en la actualidad.

Y si la sociedad española es ya un entorno complejo, el PSOE también lo es, por lo que en sus procesos de toma de decisiones sencillos y rectilíneos del pasado siglo, hoy intervienen ya multitud de actores interconectados e interdependientes casi al mismo niveo que quienes antes las decidían, ejecutaban y legitimaban.

Tampoco los problemas son los mismos, ya que esta nueva configuración social los dota de atributos de complejidad desde el comienzo hasta la resolución de los mismos, abriendo aristas hasta ahora nunca conocidas que no pueden ser resueltas en base a los principios de confianza y autoridad.

No quiero decir que hace veinte años no hubiera problemas complicados, pero eran cuestiones que se resolvían a nivel técnico, convocando un grupo de expertos que aportasen su know-how y emitiendo una informe técnico que posteriormente era tamizado ideológicamente y emitido como política troncal del partido.

Si en el anterior paradigma las cuestiones complejas podían resolverse utilizando modelos de redes jerárquicas y centralizadas, en el actual no queda otro remedio que utilizar redes distribuidas, que aporten a la resolución de cuestiones complejas tanto el conocimiento como la velocidad necesaria para su resolución, ya que otra característica de estos nuevos tiempos es que una solución correcta a un problema concreto que llega tarde, se convierte inmediatamente en una decisión errónea.

Por tanto, la toma de decisiones en estos entornos complejos hacen falta más actores, a ser posible una enorme multitud de ellos, organizados mediante redes distribuidas.

Todo un reto.

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Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (III): Nuevas formas de participación

La participación ciudadana ha cambiado, internet y las redes sociales han dinamitado los viejos modos y las antiguas formas en las que los ciudadanos participaban, un cambio que aún no ha sido asumido por los partidos políticos.

En el seno del PSOE la participación de los militantes tiene procesos y cauces determinados, estrechos espacios físicos y temporales en los que se puede practicar, marcados por asambleas, congresos, comités y conferencias y otros en los que no puede hacerse. Una forma de participación que servía perfectamente en la España del pasado siglo, pero que en éste resulta demasiado estrecha y frustrante.

La participación ciudadana ha cambiado radicalmente, e internet marca el final de una era y el comienzo de otra. Hoy los ciudadanos ya participan atendiendo a nuevos esquemas, son basicamente arquitecturas participativas que tratan de la resolución de cuestiones hiperlocales, son efímeras en lo temporal,  y ubicuas en cuanto al espacio físico.  

No hablamos solo de ejercer el derecho a opinar, sino de que estas opiniones supongan cambio reales y de tener permanentemente abierta la capacidad de propuesta individual y colectiva; no hablamos solo de alzar la voz en una asamblea para proponer o protestar, sino de articular espacios para la co-creación; no hablamos de enmendar un documento durante 5 horas en un congreso, sino de conseguir que cualquier documento esté vivo de forma permanente para quien pueda mejorarlo; no hablamos de más asambleas o de asambleas más largas, sino de poder participar de forma remota y asíncrona. El siguiente gráfico recoge los principales cambios desde la idea de participación tradicional a esta nueva participación que se está produciéndose ya a nuestro alrededor.

Captura de pantalla 2012 08 29 a las 01.44.05 Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (III): Nuevas formas de participación

 

Y si la participación de los ciudadanos en su vida diaria ha cambiado, creo que sería inteligente comenzar a adaptar las estructuras del PSOE para que estos nuevos tipos de participación tengan cabida, algo que ya están haciendo numerosas organizaciones sociales emergentes y muchas empresas.

Por supuesto que no va a ser fácil que un partido con 130 años de historia en el que la participación de los militantes se ha estructurado siempre de la misma forma asuma estos cambios, y en realidad no tiene que hacerse de forma radical, sino paulatina, combinando la participación tradicional con nuevos espacios ( ¿ por que no comenzar con las organizaciones sectoriales?) en los que pueda  trabajarse en base a estos nuevos principios para ir adaptándolos a la cultura de la organización de modo que incluso los militantes más veteranos se sientan cómodos.

Y no, no estamos hablando de una asamblea online permanente, sino de procesos más abiertos y flexibles en los que poder aprovechar la inmensa sabiduría colectiva que atesoran los militantes del partido, en los que exista una posibilidad real de aprendizaje de las experiencias de militantes situados a cientos de kilómetros de distancia, de la posibilidad de abrir ciertos procesos a simpatizantes y ciudadanos cuya única vinculación con el partido sea ideológica, no orgánica.

Pero claro, si cambiamos la forma en la que participamos, esto también va a suponer que tendremos que cambiar la forma en la que se toman algunas de las decisiones, pero de eso hablaremos en el próximo post: “Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (IV): Tomando decisiones en entornos complejos”

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Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (II): De la necesidad de ampliar las formas de militancia

 Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (II): De la necesidad de ampliar las formas de militancia

El PSOE  ha evolucionado muy poco desde el punto de vista organizativo desde su 28 congreso. El final de la dictadura franquista y el abandono de la clandestinidad alumbraron un partido cuyo mayor reto fue su articulación territorial, conseguida con notable éxito a los pocos años, de tal suerte que quedaron pocos pueblos en España sin su agrupación local del Partido Socialista. Una articulación que ha sido en buena medida responsable de su buen comportamiento electoral durante todos estos años.

Para los que vivieron esa época, ( y para los que no) simplemente recordarles algunos pequeños detalles: En 1978 no solamente no existían los teléfonos móviles, sino que no todos los hogares españoles tenían teléfono fijo; ni siquiera se había inventado el fax, internet se popularizaría casi 20 años más tarde, y las redes de carreteras y ferrocarriles eran casi decimonónicas, se podían tardar perfectamente 8 horas recorriendo la distancia entre Bilbao y Madrid, y algo más entre Sevilla y la capital. Un viaje Barcelona – Madrid superaba las 12 horas.

En esa época los ciudadanos se comunicaban por correo escrito, y si era muy urgente por telegrama, que en un lujo de velocidad, podía entregarse en el domicilio del destinatario en doce horas, pero cuyo precio era prohibitivo. Era una sociedad en la que los ciudadanos se relacionaba  lentamente, y los gobiernos disponían de las únicas herramienta de comunicación masiva eficientes: El parte de RNE y el telediario de RTVE, la única televisión que existía.

Los partidos políticos, casi recién nacidos, no tenían acceso a la ciudadanía salvo en periodos preelectorales , y su herramienta de comunicación de masas más sofisticada eran la “vietnamita” (también llamada ciclostil) , una suerte de impresora a manivela con la que se editaban pasquines en tamaño A4 para ser buzoneados por el pueblo o la ciudad.

En esa España que los más jóvenes solo conocen a través de series como “cuéntame”, el PSOE adoptó un esquema organizativo acorde a los tiempos, bien trabado, garantista y eficiente, que le permitía llegar a millones de ciudadanos en pocos días gracias a sus agrupaciones, y que por otro lado permitía equipos políticos estables y permanentemente articulados.

Las casas del pueblo, tras nacer como verdaderas escuelas populares en las que se enseñaba a leer y a escribir a los trabajadores, pasaron durante esos años a ser centros de debate político en un país en el que ambos conceptos habían sido proscritos durante 40 años, lugares donde se aprendía democracia y se practicaba la militancia de forma abierta, convirtiéndose en verdaderos polos de atracción política para decenas de miles de ciudadanos que quería participar en el nuevo tiempo que estaba naciendo.

Hoy, 34 años después, las cosas siguen casi igual, salvo por la introducción de los grupos sectoriales el esquema organizativo del PSOE y sus métodos para generar consensos internos, articular mayorías y definir programas sigue siendo basicamente los mismos.

Los años no han pasado en balde,  la sociedad ha evolucionado de forma prodigiosa, y las formas de militancia que funcionaban durante esos años ya son parte de un pasado lejano. Si hoy le decimos a un joven de 18 años que su participación política tiene que realizarla exclusivamente en su agrupación local, acudir a inacabables debates sobre las cuestiones más peregrinas, escuchar tediosos discursos doctrinales y sobre todo que debe prescindir de toda capacidad de propuesta, ya que las mayorías tremendamente estables y conservadoras de las agrupaciones no quieren saber nada de moderneces y solo buscan mantener el statu quo, no tenemos ni una sola posibilidad de que permanezca afiliado más de dos semanas.

Internet, las redes sociales y las herramientas de la llamada web 2.0 han abierto nuevas formas de debate y participación absolutamente ajenas al funcionamiento de los partidos. Nuevas formas de comunicación, de trabajo colaborativo permanente, de debate no presencial, de toma de decisiones colectivas, de implicación hiperlocal de ciudadanos que viven a miles de kilómetros; en definitiva, un nuevo territorio donde la política, si quiere sobrevivir, ha de adaptarse a un nuevo entorno en el que sus reglas de siempre ya no valen.

Nuevas formas de compromiso social y político que han de construir necesariamente una nueva forma de militancia que conviva – al menos de momento- con la tradicional y que permita que una nueva generación se comprometa políticamente con sus propias herramientas y sus propios lenguajes.

Pero de eso, hablaremos en el próximo post: “Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (III): Nuevas formas de participación”

Si has llegado hasta aquí, quizá deberías leer todos los posts de la serie:

 

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