Requiem por un gurú silente

Leo  en la prensa que los científicos españoles salen hoy a la calle contra los brutales recortes del gobierno en I+D, los más graves de nuestra democracia, y que están obligando a los mejores cerebros jóvenes de nuestro país a emigrar, llevándose cada uno consigo los cientos de miles de euros que todos hemos invertido en su formación.

Lo leo y me indigno, pero no con ellos, sino con un gobierno que no les permite poder desarrollar sus capacidades en su país, con un gobierno que está expulsando a la mejor generación de jóvenes científicos y se la está ofreciendo gratis a otros países.

Y me indigno todavía más cuando veo que esta movilización no está teniendo eco alguno en la red, pocas personas la están referenciando o apoyando. Es una movilización sin un triste #hashtag solidario que les acompañe por las ciudades donde se están manifestando.

Fíjense, hace solo tres años, un recorte en I+D por parte del gobierno de Zapatero provocó un auténtico tsunami en la red, con decenas de internautas convenientemente pastoreados por los gurús habituales realizaron una impresionante movilización en defensa del mantenimiento de los presupuestos públicos en investigación, una movilización a la que me sumé.

Hoy, ante las movilizaciones de los investigadores, esos gurús antaño hiper-movilizados, no han dicho una palabra.

Poco antes, los mismos gurús habituales montaron en cólera contra torpe e injusto canon digital que el gobierno de ZP quería imponer, miles de internautas suscribieron peticiones online en contra, los blogs ardían, los medios de comunicación echaban llamas, las redes sociales eran una vorágine. También a esa movilización me sumé, porque la consideraba y la sigo considerando justa.

Hace escasos días el gobierno de Rajoy aprobó un canon digital aún más injusto, y esos mismos que tanto gritaban, tampoco han dicho una sola palabra.

Unos meses más adelante, los mismos gurús habituales, ante una aberración como fue la Ley Sinde redactaron manifiestos, acudieron a tertulias radiofónicas y televisivas, se reunieron con la ministra autora del despropósito e incluso se manifestaron ante el ministerio. Participé en el grupo que redactó el primer manifiesto,  fui de los primeros firmantes del mismo, y la Ley Sinde me sigue pareciendo una aberración

A partir de que el PP entró en el gobierno y puso en marcha la comisión que realmente está poniendo en Marcha la ley, pocos de ellos han vuelto a abrir el pico.

Dos conclusiones:

Creo que es hora de que todos realicemos una seria crítica de nuestra cosmogonía gurusística, separando el grano de la paja, y  que comencemos a identificar quienes aprovecharon aquellas movilizaciones, no porque creyesen en sus reivindicaciones, sino porque tenían una agenda política oculta.

Y también creo que es importante que los medios de comunicación y los periodistas, muchos de los cuales participaron de buena fe en aquellas protestas, comiencen también a realizar la oportuna autocrítica. No por apoyar aquellas protestas a todas luces justas, sino por no poner ahora de manifiesto estas contradicciones.

 

 

¿Sirve para algo que un político pida perdón?

penitenciagite ¿Sirve para algo que un político pida perdón?

Durante los últimos meses hemos podido ver en nuestro país cosas hace poco impensables, misteriosos sucesos de naturaleza casi angélica, me refiero tanto al rey de España disculpándose en RTVE y diciendo el ya  famoso me he equivocado, no volverá a ocurrir” como a un grupo de militantes del PSOE madrileño asumiendo una difusa responsabilidad en un video nitidamente sobreactuado .

Vaya por delante que me parece estupendo que quien quiera disculparse lo haga por el medio que considere más oportuno, incluso subiéndose al campanario de la catedral de Sevilla, si fuere menester, y que sin duda las conciencias culpables hallan descanso, paz y reposo mediante el ejercicio de esta costumbre judeo-cristiana. Pero la cosa es, ¿Sirve para algo?

Pues miren, depende de donde sea uno, y me voy a explicar:

Recordarán que hace no demasiados años, el presidente norteamericano Bill Clinton, tras demostrarse que tuvo una “relación impropia” con una joven becaria, salió en directo en la televisión visiblemente compungido, pidiendo perdón a sus conciudadanos. Y ellos le recompensaron este gesto de humildad y sinceridad otorgándole la mayor aprobación de un presidente saliente de la historia norteamericana, además de con un enorme cariño que aún se demuestra en sus apariciones públicas.

Podría citarles decenas de ejemplos más de este mismo efecto en figuras públicas estadounidenses, británicas, australianas o centro y norte europeas. Cometen un error, lo asumen, y salen en los medios pidiendo de forma más o menos forzada las oportunas disculpas. Les funciona, basicamente, la gente les cree.

¿ Donde no funciona esta estrategia? Pues en países mediterraneos y del sur europeo o latinoamérica, y una de las razones - no digo la única, pero si una de las principales- tiene su origen en lo religioso.

El grupo de países donde este ejercicio de pública valentía funciona son basicamente protestantes, hijos de la reforma iniciada por Martin Lutero con sus 95 tesis de Wuttemberg, en las que abolía entre otros, el sacramento de la confesión ante un sacerdote, permitiendo el libre contacto entre Dios y el pecador contrito.

Es por tanto Lutero quien permite a sus seguidores, extendidos más tarde por buena parte del norte de europa y america, dejen de utilizar un intermediario a quien confesar sus faltas, dejando por tanto de ser una obligación y convirtíendose en un ejercicio de libertad individual.

Por el contrario, en los países del sur de europa, hasta hace muy pocos años esta confesión era de obligado cumplimiento, y sigue siéndolo aún entre las personas de más edad de la España rural. Cientos de años de confesiones ante el oído del sacerdote de turno, que tras una penitencia simbólica limpiaba el alma del pecador, borrando su culpa y dejándolo corretear alegre y contento en busca de nuevos pecadillos que cometer. 

Por tanto, mientras que en los países protestantes el pedir perdón en público es considerado como un ejercicio de valentía, y  puntúa muy alto al personaje público que lo ejerce, en nuestras sociedades meridionales tiene un valor muy escaso, ya que en nuestro imaginario colectivo va grabada a fuego la maxima de que tras la confesión y la penitencia, lo que se impone es un nuevo pecado.

Es por esto por lo que dudo de que ni la real petición de disculpas, ni el mea-culpa de los socialistas madrileños haya servido de demasiado, en nuestro país de cristianos viejos, autos de fe y curas descreidos se puntúan más los hechos que los perdones.

El “Pay Per View” Government

El INAP, Instituto Nacional de Administración pública, es el organismo encargado de la formación de los empleados públicos, un departamento de larga trayectoria y al que debemos importantes cambios y mejoras en nuestras administraciones públicas en los últimos años.

Pues bien, navegando esta mañana por la red, me he encontrado con unas jornadas sobre Open Government, que se van a celebrar en sus oficinas y bajo su auspicio que me han parecido realmente interesantes, con la presencia de varias de las cabezas mejor amuebladas de nuestro país en este tema. 

Mi primera decepción ha sido cuando me he dado cuenta que no iba a poder estar presente, ya que no llego a España hasta el día 21 de este mes, tres días depués de la celebración de las mismas, pero cuando me disponía a recomendar la asistencia a las mismas a un grupo de conocidos me he encontrado en este cartel.

Captura de pantalla 2012 12 10 a las 17.05.33 e1355171050966 El Pay Per View Government

 

Es decir, unas jornadas sobre Gobierno Abierto, en las que el acceso a las mismas por parte de la ciudadanía es de pago mientras que el de los funcionarios es gratuito.

Curiosa forma de entender la participación y la apertura es esta, que trata de convertir el Open Government en una suerte de “pay per view” Government apto solo para quien pueda pagar. Una administración que debía estar a disposición de todos, convertida en el vagón de clase club de unos pocos privilegiados y que manda a clase turista al resto.

Alergia a la sinergia

La primera vez que la vi no podía creer que existiera. Eso no puede ser cierto. Eso no puede existir. Pero el señor que tenía por delante me insistía y me perjuraba que sí, que existía, que la palabra “sinergia” existe y que significa algo realmente. Ya sé eso de que es algo que es más que la suma de las partes. Ya lo escuché. Ya lo leí. Ya está. Sigue sin significar, para mí, nada. O, más bien, casi nada. La palabra tiene para mí un significado oculto, uno que paso ahora a descubrir para quienes quieran leer: la palabra sinergia significa que el texto en el que está inserta es un gasto innecesario de papel y tinta (o de bits), y que la persona que la pronuncia inventa, está “full of shit”, como dirían los gringos, “bate fruta” o “bolacea”, diría un porteño.

Si la lee en un diario económico significa que quien la ha escrito se quedó a comienzos de siglo, atrapado bajo la explosión de la burbuja de las empresas .com; si la encuentra en un diario generalista es que estamos en plenas vacaciones de verano y han dejado a los mandos a un becario en prácticas; en un blog no es otra cosa que el desesperado intento de su autor por entrar en la cuestionable galaxia de los gurús; y en una propuesta de negocio, (¡AY!) que al posible cliente le va a salir carísimo.

Es que es así la cosa: sinergia es palabra de gurúes, y gurúes son quienes repiten las mismas tres cosas ante cualquier pregunta o auditorio. El que piensa de verdad no necesita palabras raras ni oraciones complicadas. El que quiere transmitir una idea la dice de una manera simple y directa. “Che, José, si ponemos a trabajar a Juan con Adela seguro que logran buenos resultados”, dice una persona sensata. “Lo que yo he descubierto, y que tú sabrás ahora gracias a que me digno a explicártelo (a cambio de mis jugosos honorarios de consultor), es que las funciones de la jefatura de comunicaciones internas (Adela para los amigos) y de comunicaciones institucionales (Juan) tienen gran potencial de sinergias positivas en función de los radios de acción definidos en la estrategia global de la marca”. Así habla un gurú, en un lenguaje que más que sinérgico parece lisérgico, aunque ya todos nos hemos acostumbrado a esta charlatanería.

¿Habría que desterrar por tanto el uso de esta infausta palabra y prohibir su uso bajo pena de galeras? Sin duda, pero sería una labor inútil. La asociación que engloba a los principales fabricantes de bebedizos mágicos, crecepelos milagrosos, vidrios de colores y gurús del marketing a tiempo parcial ya ha previsto este movimiento y tiene preparados otros tantos palabros tan tóxicos o más con el fin de ocupar un espacio que consideran suyo, como son por ejemplo: “proactivo”, “viralizar”, “coadyuvar” o “pegajosidad”. La batalla está pues perdida de antemano, por lo que los autores de este post, recomendamos la única estrategia posible, que es la que recomendamos para casi todo en la vida: relájense y disfruten.

Post a 4 manos realizado por el porteñísimo Fernando Santillán y un servidor de ustedes, hartos ambos de tanta tontuna.

Un Think Tank global para la innovación en políticas públicas

Si algo nos ha enseñado la crisis política y de credibilidad que asola europa  es que los instrumentos de los que se dotaron nuestros ya desgastados estados-nación para evolucionar sus políticas públicas no han sido eficientes a la hora de encontrar soluciones a la misma.

En realidad no es tan extraño, toda la constelación de Think Tanks públicos y privados que rodean la esfera de gobiernos, partidos y sociedad civil  fueron concebidos para un momento diferente, y para responder unas preguntas que ya no están sobre la mesa, en buena medida porque tratan de aplicar soluciones locales/nacionales a problemas que ya no lo son en absoluto, olvidando que la mayor parte de los retos de nuestras sociedades son ya globales, y que por tanto sus soluciones deben comenzar a ser pensadas desde lo global.

Tradicionalmente los países anglosajones han ido sin duda por delante a la hora de trazar nuevas rutas en este mundo globalizado y tremendamente mediatizado por organizaciones internacionales de poder blando que evolucionan planteando retos cada vez mayores a las viejas estructuras nacionales, mientras que los países que tenemos como herramienta de comunicación el Español o el Portugués hemos ido siempre un paso por detrás, tratando de copiar torpemente soluciones que no estaban pensadas para nuestros modelos políticos y sociales y sin la audacia necesaria para plantearnos modelos compatibles, pero propios.

Esto no tiene por que continuar siendo así, internet y las TIC por primera vez nos permiten generar espacios de pensamiento multilateral y colaboración permanente a un coste asumible y con resultados que beneficien a nuestras sociedades, consiguiendo de paso que en los foros internacionales donde se definen estas cuestiones, haya voces que conozcan en profundidad la realidad de los países de la península ibérica y América latina.

Ese es el reto al que le he dedicado muchas horas en los últimos meses y cuyos resultados vamos a presentar en Buenos Aires el próximo 12 de Diciembre: El lanzamiento de una fundación global con sedes  en Madrid, Buenos Aires, Sao Paulo, Santiago de Chile, Mexico DF  y Panama que va a dedicar sus esfuerzos a repensar lo público desde una perspectiva global.

Una fundación global que trabajará en portugués y español y que va a dedicar sus esfuerzos a construir espacios de colaboración entre gobiernos, partidos, movimientos sociales y ciudadanos, ayudándoles a estar mejor preparados para enfrentar la complejidad y dar respuesta a las nuevas demandas de la sociedad.

Una organización que buscará ser reconocida por sus aportaciones a la construcción de un mundo donde la dirigencia política cuente con capacidad para dar respuesta a los problemas sociales realmente existentes, fomentando que  la toma de decisiones políticas se oriente a construir sociedades basadas en la transparencia, la participación y la colaboración entre los diferentes actores.

Un proyecto que se irá presentando en breve en todos los países mencionados y en el que están invitados a colaborar.