Los procesos de toma de decisiones en organizaciones políticas como lo es el PSOE nacen de los principios de confianza, autoridad y eficacia , es decir, se elige una comisión ejecutiva a cualquier nivel por todos los militantes, y una vez investida se ve arropada por estos principios según los cuales toma sus decisiones en nombre de todos los afiliados. Esto se complementa posteriormente con órganos de control de gestión, que dada su propia naturaleza y la cultura del partido, raramente cuestionan las decisiones del órgano ejecutivo.
Dado que los electores premian la coherencia y la pax interna de los partidos y la sociedad en la que nació esta fórmula – por cierto, perfertamente democrática- , ha sido algo que nunca se ha puesto en cuestión y que ha permitido al PSOE convertirse en una auténtica máquina tanto a la hora de conseguir mayorías como a la hora de minimizar derrotas durante los últimos treinta años.
Pero esta fórmula, construida en tiempos de sociedades lineales y comprensibles, dificilmente va a seguir funcionando durante mucho más tiempo, ya que la sociedad española ha dejado de ser lineal y estática, y va camino de convertirse en lo que vamos a denominar como “entornos complejos” , algo que readaptando el texto del profesor Enrique Rubio podríamos definir como:
” Estamos siendo testigos, y a la vez actores, de un mundo en transformación, distinto del que procedemos e impredecible, cuya característica principal es su naturaleza compleja. Un mundo en transformacióncon un nivel de interconexión e interdependencia sin precedentes (causa de su complejidad), con nuevas estructuras (redes) y con nuevas tecnologías sociales, que configuran a Internet como infraestructura digital de transformación(disruptiva) y, también, de adecuación.
Como resultado de todo ello, un “nuevo ENTORNO vital, expandido y complejo”,impacta notablemente en la manera en que nos relacionamos, vivimos, trabajamos y aprendemos. Nos encontramos, pues, ante una nueva clase de situaciones o problemas (complejos) que, a la hora de enfrentarnos a los mismos, nos requiere no solo cambiar nuestra forma de pensar y percibir la realidad (pensamiento sistémico), sino también la adopción de una nueva cultura digital, de interdependencia y sostenibilidad. Denominamos como “brecha de la complejidad”, a la dificultad que conlleva la asimilación y práctica de dichos requerimientos y que, a su vez, constituye el principal reto al que nos enfrentamos en la actualidad.
Y si la sociedad española es ya un entorno complejo, el PSOE también lo es, por lo que en sus procesos de toma de decisiones sencillos y rectilíneos del pasado siglo, hoy intervienen ya multitud de actores interconectados e interdependientes casi al mismo niveo que quienes antes las decidían, ejecutaban y legitimaban.
Tampoco los problemas son los mismos, ya que esta nueva configuración social los dota de atributos de complejidad desde el comienzo hasta la resolución de los mismos, abriendo aristas hasta ahora nunca conocidas que no pueden ser resueltas en base a los principios de confianza y autoridad.
No quiero decir que hace veinte años no hubiera problemas complicados, pero eran cuestiones que se resolvían a nivel técnico, convocando un grupo de expertos que aportasen su know-how y emitiendo una informe técnico que posteriormente era tamizado ideológicamente y emitido como política troncal del partido.
Si en el anterior paradigma las cuestiones complejas podían resolverse utilizando modelos de redes jerárquicas y centralizadas, en el actual no queda otro remedio que utilizar redes distribuidas, que aporten a la resolución de cuestiones complejas tanto el conocimiento como la velocidad necesaria para su resolución, ya que otra característica de estos nuevos tiempos es que una solución correcta a un problema concreto que llega tarde, se convierte inmediatamente en una decisión errónea.
Por tanto, la toma de decisiones en estos entornos complejos hacen falta más actores, a ser posible una enorme multitud de ellos, organizados mediante redes distribuidas.
Todo un reto.
Si has llegado hasta aquí, quizá deberías leer todos los posts de la serie:
- 1.- Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (I)
- 2.- Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (II): De la necesidad de ampliar las formas de militancia
- 3.- Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (III): Nuevas formas de participación
- 4.- Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (IV): Tomando decisiones en entornos complejos
- 5.- Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno: ( y V): Cuatro propuestas para un partido abierto







