La Ley del aborto y el gato de Schrödinger

Basta con un simple vistazo a las encuestas que publican con profusión los medios de comunicación para que nos demos cuenta de un hecho poco discutible: El Partido Popular se está desangrando a chorros, y que tras solo dos años de gobierno ha perdido algo más de un tercio del apoyo que llevó a Mariano Rajoy a La Moncloa. Todo un record.

Una sangría que  se está produciendo en todos los frentes, pero que es especialmente importante en el sector más duro del PP, tremendamente sensibles a cuestiones relacionada con valores y principios, y menos con elementos de gestión pública. Estamos hablando de la derecha extrema permanentemente movilizada en torno a la tétrada  montaraz compuesta por patria, religión y aborto y terrorismo.

Si unimos esto a que el futuro cercano en términos electorales – y según estas mismas encuestas- va a estar marcado por la alta fragmentación del voto y sobre todo, por una abstención histórica, no es extraño que los spin-doctors de Génova 13 hayan comenzado ya a hacer sus cálculos para enfrentarse con posibilidades de éxito a los próximos compromisos electorales.

¿ Y a que conclusión han llegado? Pues parece que si tenemos en cuenta las últimas leyes lanzadas por el gobierno, especialmente la del aborto, no cabe duda que su intención es recuperar ese  – dicen-  25%  de voto ultra que les ha acompañado desde los tiempos de Alianza Popular.

Parece pues  evidente  que el gobierno está intentando congraciarse con un el sector más integrista de sus votantes tratando de apalancar su  voto de cara a las próximas convocatorias electorales, un voto que a diferencia del más exigente y voluble voto  centrista que también les acompañó en 1996, 2000 y 2011, se moviliza de forma  casi militar si se les da el más mínimo argumento.

Es una estrategia arriesgada, ya que fia su eficacia de dos presunciones que si bien al menos hoy parecen correctas ( alta abstención y fragmentación) , es posible que no sea tal en cuanto se acerquen las elecciones europeas, y que como si del gato de Schrödinger se tratase, la mera puesta en marcha de dicha estrategia tenga como externalidad una furibunda movilización reactiva de la izquierda.

Como muestra, les dejo la encuesta realizada ayer por Metroscopia para El País, que nos muestra la gigantesca contestación social que va a tener la Ley de Aborto, con tasas de desaprobación olímpicas incluso entre católicos y votantes del PP. Abrir la caja y tratar de descubrir si el gato de Schrödinger está vivo o muerto tiene estos peligros.

encuestaAborto

En resumen, lamento desilusionarles pero además de estar ante un ataque atroz a las mujeres basado en presupuestos ultramontanos, la ley del aborto tiene su origen en un pobre cálculo electoral, cosa que creo que me preocupa aún más.

 

 

Comentarios en Facebook:

Comentarios en WordPress:

2 Comentarios

  1. 23/12/2013 - 2013-12-23T21:21:06+00:000000000631201312 | #

    Muy buen análisis César. Es cierto que el PP está ahora pagando la movilización extrema y permanente de sus bases para llegar al poder. recuerdo que tras las elecciones de 2004, el PP movilizó lo más profundo y abyecto de su discurso ultra con motivo del 11-M, y desde entonces no para. Y no puede hacerlo, como Fausto tras invocar al diablo. Rajoy tiene que parecer un ultra para que los ultras le voten, aunque eso signifique sacrificar voto de centro. Pero da igual, lo crucial para el PP es evitar que nazca un partido tipo Frente Nacional que le pondría en serios apuros y, seguramente, se llevaría a un número sorprendentemente alto de cuadros y militantes. Un saludo

  2. 24/12/2013 - 2013-12-24T14:28:45+00:000000004531201312 | #

    Esta estrategia para conseguir votos no justifica el sufrimiento que se va a infligir a las mujeres, lo que está ocurriendo es ya intolerable. Un saludo.

Deja tu comentario

Tu email no será hecho público en ningún caso. Los campos obligatorios están marcados con *.

*
*