Reprogramar el PSOE para hackear el gobierno (I)

Según leo en la prensa, el PSOE va a celebrar durante el otoño que está a punto de entrar, una conferencia de organización que entiendo tiene dos objetivos: El primero sin duda debe poner las bases para volver a presentarse en sociedad como opción de gobierno tras el varapalo electoral de hace unos meses, y por otro, quizá previo incluso al anterior, emprender una amplia renovación de estructuras, métodos organizativos, equipos y programas.

Nadie me ha llamado a esa fiesta, pero como creo que alguien del PSOE si que lee esta bitácora, me auto-invito yo mismo con la sana intención de contribuir a ese debate con algunas ideas, a sabiendas de que este tipo de convocatorias suelen convertirse en un coro de voces -en algunos casos, quejosas, otras incluso malhumoradas- y tratando de que ese griterío se convierta en esta ocasión en una multitud de manos que se pongan a la tarea de debatir sin apriorismos y sobre todo, haciéndose cargo de la obra que la socialdemocracia española tiene por delante. Es decir, trabajando más que protestando, si ello fuera posible de una santa vez.

Para empezar, quiero denunciar una de las falacias más exitosas de los últimos tiempos, aquella que dice que los partidos deben funcionar como las empresas privadas, prima hermana de esa otra que defiende que la economía de un país es homologable a la economía doméstica de una familia. Dos ideas que a pesar de ser groseramente falsas forman ya parte de un imaginario colectivo cada vez más reducido a “lugares comunes”.

No, no creo que un partido político deba funcionar como una empresa privada, ni siquiera en el caso de que nos refiramos a una empresa tecnológica, los metodos organizativos de una empresa, sus objetivos, sus métodos de selección de dirigentes y sus incentivos son tan absolutamente antagónico, que si alguien optase por hacer convivir esas dos culturas, el partido resultante implosionaría violentamente y se descompondría en neutrinos antes siquiera de haber conseguido siquiera elegir su comisión ejecutiva.

Mas bien creo que si a algo debe comenzar a parecerse el PSOE es a internet, es decir, una estructura abierta, donde las tareas se realicen de forma colaborativa sin controles ni permisos y de forma generativa.

¿ Y es posible transformar el PSOE, una organización altamente jerárquica y centralizada en un modelo de  partido-red sin perder eficacia? Yo creo que no es facil, y que evidentemente es una tarea que deberá ser realizada en diferentes fases, pero con sinceridad creo que es posible, y a eso voy a dedicar los próximos posts en esta bitácora.

No me cabe duda que el PSOE sigue siendo la unica fuerza progresista de nuestro país con posibilidades de gobernar, pero su software se ha quedado anquilosado, necesita una urgente re-programación tanto de su código fuente como de nuevas apps y widgets que le permitan loguearse en estos nuevos tiempos. Porque sin un PSOE reprogramado en software libre y con sus líneas de código abiertas a la ciudadanía, será imposible conseguir el último objetivo, que no es otro que el de hackear el gobierno. 

 

Si has llegado hasta aquí, quizá deberías leer todos los posts de la serie:

 

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14 Comentarios

  1. Sandra despacho
    26/08/2012 - 2012-08-26T09:08:39+00:000000003931201208 | #

    Gracias cesar por la reflexión. Con ella estoy de acuerdo, excepto en el punto de la protesta y el mal humor, que aunq se sabe son antipáticos y molestos, también es cierto que son muy necesarios, imprescindibles incluso en algunas ocasiones, como por ejemplo esta en la que se encuentra nuestro partido, que sin ese empujón áspero y algo violento no se movería ni plantearía el debate y re-ininicio imprescindible que tu muy bien planteas.
    Así, en todo lo demás, totalmente de acuerdo contigo en los términos que planteas el debate. Sobre todo, gracias por abrirlo. Y gracias por comprometerse a continuarlo, como aseguras con tu “continuara”
    Hace falta el análisis, con sus construcciones, que en algunos puntos necesita destrucciones previas, en otros revisiones, y en algunos mas incluso innovación e invención de medios, que finalmente construirán nuevas formulas. En este ultima punto, si hay alguien a quien podemos confiar la apertura de las conversaciones y la guía en un camino inédito es precisamente a ti, cesar, que si de algo sabes es de abrir camino.
    Gracias nuevamente por el pistoletazo de salida.
    Salud
    Sandradespacho

  2. 26/08/2012 - 2012-08-26T11:47:13+00:000000001331201208 | #

    No puedo defender tu postura amigo César, mi idea o modelo de partido es antagónica a la que magnificamente argumentas. Igual que yo todos/as no tenemos capacidad, estudios políticos, aunque sepan de leyes como tantos abogados en las cortes y gobiernos regionales, para ocupar un cargo público. La gente confunde colaborar y participar con ideas, proyectos, colaboraciones con que en un futuro alguien se fijará en mi. No podemos reprogramar el software si el sistema, el motor el hardware no es apropiado. Cambiar el hardware en el Psoe es utopía. Cambiar la base política Romana de cicerones,quintos tulios y cesares. Artes de guerra, que manuales más equivocados para resolver problemas de ciudadanos, barrios y estado. Que democracia más nauseabunda la que se esconde bajo las cloacas autoritarias. No hay desempeño más noble, altruista y valiente que el pelear y luchar todos los días por los demás y por ayudar y resolver los problemas de cientos de miles de ciudadano/as. La política es necesaria y ahora más que nunca. Mientras escribo este post, miles de personas pasan hambre, desauciadas de sus hogares, empresas cerrando, despidos, incendios.

  3. César Calderón
    26/08/2012 - 2012-08-26T16:45:25+00:000000002531201208 | #

    Sandra, muchas gracias por tu aportación. Yo creo que el tono del debate es importante, y por mi parte prefiero que sea constructivo. Pero aunque sea bronco bienvenido sea. A lo que me refiero es a que tenemos que comenzar a dejar de quejarnos, ser capaces de cambiar el chip, y comenzar a aportar. Creo que todos estamos más o menos de acuerdo en que son necesarios los cambios, el debate es hacia donde nos tienen que dirigir y como los enfrentamos. Atenta a los proximos posts 🙂

    Martin, efectivamente el hardware también tiene problemas, pero por continuar con la analogía, era un hardware, robusto y potente hace veinte años, y sigue siéndolo ahora. Vamos a ver que tal funciona cambiando su software propietario y cambiándolo por un linux diseñado entre todos los militantes y ciudadanos progresistas.

  4. 26/08/2012 - 2012-08-26T17:20:00+00:000000000031201208 | #

    Creo que muchos militantes coincidimos en el mismo pensamiento: abrir puertas y ventanas del partido. Para que los que estamos dentro respiremos y para que los que estan fuera vean nuestra casa y crtitiquen y participen si así lo desean.

    Tomar como modelo de gestión del partido a internet es un ideal bastante próximo de lo que en cuestión de participación, muchos creemos necesario para el partido.Un partido vivo en su interior, con militantes que participan y deciden la acción del mismo, en tiempo real. Un partido vivo hacia el exterior, que escucha al ciudadano para ofrecer soluciones desde nuestro ideario político y no para buscar votos en cada periodo electoral.

    También tenemos que ser un partido previsor, anticipar el futuro, aquí si fueramos como internet, caeríamos en el error del Treding Topic del día, que puede que sea interesante para nuestro proyecto y los ciudadanos, o no.Ir a remolque de las circunstancias no debe de ser una opción para nuestro partido. Nosotros tenemos que construir con los ciudadanos caminos nuevos.

    Ya son varios los grupos que en la red pretenden definir un PSOE nuevo, alejado de una supuesta ortodoxía que se aferra a maneras del pasado. No creo que todos esos grupos piensen muy diferente entre ellos y tampoco, que piensen muy diferente de esa “ortodoxía”. Me parece que la gran diferencia entre todos ellos es la velocidad a la que el PSOE debe de cambiar. En qué, ya serían matices que realmente la militancia y los simpatizantes deberían ser los únicos en poder decidir.

    Me parece muy interesante tu planteamiento y es de agradecer que pongas tu blog al servicio de un debate que lleva abierto mucho tiempo y que queramos o no, debemos de cerrar, por el bien del país y del partido.

    Un saludo.

  5. 26/08/2012 - 2012-08-26T17:32:11+00:000000001131201208 | #

    Me parece una muy buena idea todo aquello que represente exposición y confrontación de ideas y convicciones. Es la manera de crecer, y si es abierto, mejor que mejor.
    Es cierto que hace falta una revisión, remodelación o como lo queráis llamar (un amigo mío diría que hay que triturarlo y volver a fundirlo) sobre todo porque la sociedad ha cambiado mucho pero los partidos políticos han evolucionado muy poco y, cada día, se van quedando más atrás.
    Por eso pienso que, los partidos políticos, deben ser capaces de aunar las voluntades de los ciudadanos, en lugar de indicarles el camino a seguir, que es lo que han estado haciendo desde el principio de la democracia. “Yo sé por dónde hay que ir, pero tú me tienes que dar tu voto”.
    Cada día más, los ciudadanos expresan sus voluntades directamente, no cabe duda que Internet hace que esa expresión sea más fácil y más directa. Hoy día le puedes hacer llegar un comentario a presidente del gobierno, jefe de la oposición, un diputado, un senador, un alcalde, un presidente de autonomía que hace años, o no hubiera llegado, o no lo hubiera leído.
    Por eso se hace necesario que sepan gestionar la cantidad de información, de las voluntades soberanas, que están flotando en el ambiente (real e internet) y aglutinarlas para lograr los objetivos que los ciudadanos marcan, y no cada cuatro años sino día a día.
    Cualquier partido que quiera seguir en este mundo deberá atender, con mayor rigor, las voluntades que los ciudadanos, día a día, van exponiendo.

  6. oscar
    26/08/2012 - 2012-08-26T17:55:56+00:000000005631201208 | #

    Reprogramar el Psoe en el tiempo necesario para dar una vuelta de tuerca inteligente a la situación que vivimos antes de que España sea pobre es casi imposible por la cantidad enorme de redes de favores y prebendas que forman el andamiaje orgánico del partido, favores y prebendas disfrutadas en su mayoría, por no generalizar, por individuos poco formados, poco reflexivos, poco dados al debate y la confrontación serena. Desconocen en su mayoría los beneficios del trabajo colaborativo… Si esto lo llevamos a los dirigentes, tengo que añadir que son, por lo general, censores, capadores de nuevos talentis, pues en su ambición ignorante, no soportan a aquellos que brillan o pueden llegar a brillar más. No dudo que el Psoe vuelva a gobernar. Pero no ahora. Tardarìan mucho en tomar decisiones. En este momento necesitamos un lider que surja de repente tal y como sucedio con el 15M pero con siglas, equipo y programa, ademas de creérselo.

  7. César Calderón
    26/08/2012 - 2012-08-26T17:58:50+00:000000005031201208 | #

    Felip, Luis estoy de acuerdo con vuestras reflexiones, la cosa es encontrar el “como” y articularlo:

    ¿ Basta la estructura territorial de siempre para un partido en el s XXI? ¿ Se puede adoptar una nueva estructura-red? ¿ Pueden convivir ambas? ¿ Como?.

    ¿ Como se debate y se toman las decisiones en este nuevo paradigma de partido-red distribuida? ¿Como va a ser el periodo de transición entre un modelo y otro? ¿ Que injusticias y problemas plantea el nuevo modelo y como corregirlas?

    Es decir, muchas preguntas a las que hay que ir dando respuestas, o al menos intentándolo. Lo que tengo claro es que hay que arriesgar y cometer errores, si no estamos condenados a la irrelevancia.

  8. 26/08/2012 - 2012-08-26T20:00:28+00:000000002831201208 | #

    Su analogía con el hacking resulta totalmente desafortunada porque en el contexto de la política y las instituciones lo que menos conviene ahora es que alguien se ponga a buscar fallos en el sistema -pues independientemente de las intenciones en eso consiste la esencia del hacking- con el objeto de aprovecharlos para obtener el control de una red o una maquinaria informática. Y en cualquier caso, debería darse cuenta de que en este ámbito usted no tiene nada que enseñar al actual Secretario General del PSOE. Aunque las cosas no le van muy bien últimamente, Rubalcaba pasa por ser uno de los mayores hackers institucionales de la historia de España. Baste citar como ejemplo su mayor hazaña en esta especialidad, que entre los días 11 y 14 de marzo de 2004 le dio a su partido el poder.

    Bueno está lo de “reprogramar” partidos políticos, pero el objetivo de “hackear” el gobierno, a más de políticamente incorrecto, transmite entre líneas la preocupación, o mejor dicho la obsesión, de lograr un retorno al poder, meta a la cual se subordinan los esfuerzos de regeneración. Esta es una lógica muy poco sana en términos democráticos. ¿A qué viene ese interés por gobernar? ¿Es por disfrutar de los privilegios del poder, por sentirse parte de algo importante y grande, o por la creencia maniquea de que si a este país no lo gobiernan los socialistas entonces nadie lo ha de gobernar? ¿O no será que hay gente que desea que vuelva el PSOE para recuperar algo que perdió o conseguir algo que no pudo lograr durante el gobierno de Zapatero? Conste que todo esto no son acusaciones mías, sino preguntas que la gente puede hacerse en una situación en la que los medios se supeditan a los fines de una manera tan obsesiva.

    España no necesita que la gobierne un partido de izquierdas o de derechas -sea lo que sea que tales calificativos puedan significar en nuestro tiempo-. Lo que necesita es que algunas cosas básicas se hagan bien, que se respeten las reglas del juego, que haya fair play y que tanto las instituciones como el estado funcionen bien, con el doble objeto de preservar la seguridad y el bienestar de la población por un lado y por otro que España pueda cumplir sus compromisos como parte de una amplia red de entidades nacionales y estatales que trabajan juntas para mantener la estabilidad internacional.

    Por lo tanto véndales usted a los del PSOE un planteamiento basado en principios algo más amplios y en la necesidad de una mayor honestidad, buena gestión y una mayor democracia de base; y menos en conceptos de redes abiertas y sofware libre. Porque lo principal es el mismo proceso de regeneración interna y no los fines que se desearían lograr a través del mismo. Si solamente se trata de lograr mayores cuotas de poder, entonces no es necesario que usted se preocupe más por el PSOE. Hay otros partidos entrando con fuerza en la arena política que posiblemente necesiten más el consejo de expertos en ciberactivismo para expandir su actividad de lo que los necesita el PSOE para impedir un colapso de la suya.

  9. César Calderón
    26/08/2012 - 2012-08-26T20:19:13+00:000000001331201208 | #

    Oscar, coincido en la fotografía que dibujas. Las redes clientelares y los sistemas de selección de dirigentes ( no muy distintos, por cierto, a los de las organizaciones sociales de cualquier signo, empresariales incluidas) son síntomas de una organización que vive en tiempos pre-tecnológicos.

    Lo que no tengo tan claro es que la solución vaya a venir de la mano de un nuevo liderazgo carismático que aparezca de la nada. No creo que eso vaya a pasar, y so pasase no tengo claro que sea la mejor solución, tiendo a desconfiar de ese tipo de perfiles.

  10. César Calderón
    26/08/2012 - 2012-08-26T20:33:15+00:000000001531201208 | #

    Don Patxi, veo que la digestión ha sido ácida.

    Mire, para empezar, el hacking no significa eso que usted dice, no es “encontrar fallos en el sistema para aprovecharlos”, sino más bien al contrario, para solucionarlos abriendo de paso – y ya en terrenos de hacking social- sus códigos de funcionamiento a la ciudadanía, democratizándolos y alejándolo de las élites. Le recomiendo una lectura sosegada de “Etica Hacker”, un libro excelente del finés Pekka Himanen que a buen seguro va a cambiar su concepción de qué es un Hacker, y de paso le va a llevar a comprender plenamente lo que planteo. Le va a encantar.

    Si, amigo, hay que hackear al gobierno, a todos los gobiernos, en el sentido de devolver a la ciudadanía el “código fuente” del funcionamiento de las instituciones como ya hizo prometeo robándoles el fuego a los dioses olímpicos y entregándoselo a la raza humana, este es de hecho el único remedio contra la desafección política que nos rodea.

    No intente discursos conspiranóicos, esto no va de cuestionar la legitimidad del actual gobierno del Partido Popular ni nada similar, las reglas del juego han de ser iguales para todos, lo que no impide que pensemos propuestas positivas que traten de superar la actual forma de gobernar con una mayor participación ciudadana y mayor transparencia.

    Y finalmente voy a pasar por alto su inquina contra Rubalcaba, a partir de cierta edad, cada uno es responsable de sus propias parafilias.

  11. 26/08/2012 - 2012-08-26T21:05:44+00:000000004431201208 | #

    Don César: para evitar que siga citándome el librillo de marras me veo en la obligación de decirle que ya lo conozco desde hace tiempo. No está mal como ejercicio de análisis conceptual, pero en la práctica sus posibilidades de uso son bastante limitadas. En cuanto a lo que usted dice del hacking, me temo que su visión del tema está demasiado influida por literatura obsoleta (por ejemplo el libro de Himanen/Castells) y por los planteamientos del ciberutopismo que ya están asimismo bastante obsoletos. Hay un hacking bueno, de intención ética, que cuadra con la definición que da usted, y otro hacking malo, de tipo delictivo, que aspira a reventar sistemas con algún tipo de lucro o ventaja. En breve tiempo saldrá publicado mi primer libro sobre investigación de medios digitales en el que sintetizo una década de estudio y actividad en este campo, asi que algo sabré del tema.

    En fin, no vamos a discutir porque quizá mi concepto del hacking es demasiado práctico. Lo que sí le quiero decir es que no ha entendido nada de lo que le he escrito en mi comentario. Por la respuesta que da, colijo que usted vive aun en un horizonte de enfrentamientos ideológicos: socialistas versus populares, y el triunfo sobre el rival como único objetivo de la política, para desde el poder imponer nuestra visión del mundo y quedarnos con los despojos. Y la política no es eso (a no ser que estemos en la España de 1936 o en la Rusia de Putin). Mi intención consistía en dejar claro que la política consiste en crear un escenario de consensos y reglas que han de ser respetadas por unos y por otros. Es en este contexto que me pareció impropio el uso de la metáfora del hacking. El estado de derecho no se hackea. Simplemente se respetan sus normas y después que salga lo que tenga que salir. Que ganen unos o que ganen otros no es lo que más importa. Lo único que importa es que el sistema sobreviva.

    Su contribución, mediante esta serie de artículos que acaba de empezar, parece ir más bien en la dirección de propiciar el triunfo ideológico y político de uno de los dos bandos. Quizá eso sea bueno para sus intereses particulares, pero no ayuda a España a superar la dicotomía de enfrentamiento en que vive instalada desde hace décadas o incluso siglos. Su contribución al debate político del país, desde la perspectiva de alguien que se titula a sí mismo experto en redes sociales y tecnologías de la información, es partisana. Y con ello no quiero censurar el empleo de recursos tecnológicos en favor de un partido político que nos agrada. Simplemente quiero decir que no es el signo de los tiempos.

  12. César Calderón
    26/08/2012 - 2012-08-26T21:22:22+00:000000002231201208 | #

    Don Patxi, simplemente para aclarárselo conceptualmente: Lo que ha definido usted como hacking-malo, no se llama así, se denomina “cracking”, y tanto en su raiz filosófica como en sus objetivos, un cracker es lo más distante que conozco a un hacker.

    Por tanto, no hay hacker-bueno versus hacker-malo. Eso basicamente no existe.

    Por tanto le rogaría que revise el resto de su comentario sobre la maldad intrínseca de mi planteamiento. No es tal, a menos que considere que contribuir a la evolución de un partido político sea un crimen de lesa majestad. Usted no sabía que era el hacking, ahora lo sabe, y me alegra haber contribuido a ello.

    Y sobre el resto de su comentario, pues mire, le puede gustar o no, pero se llama democracia, y es un sistema en el que diversos partidos compiten en conseguir el voto de los ciudadanos. A veces ganan unos y a veces ganan otros, pero es un sistema en el que se compite a fondo.

    Y por cierto, el signo de los tiempos afortunadamente no lo decreta usted, ni siquiera lo decreto yo.

  13. 26/08/2012 - 2012-08-26T22:57:08+00:000000000831201208 | #

    Don César:

    En primer lugar la distinción que usted hace entre hackers y crackers está muy desfasada en el tiempo. Hace diez años se utilizaba para distinguir entre los buenos y los malos, pero lamentablemente eso ya es asi desde hace mucho. Si se molesta en buscar se dará cuenta de que ahora se habla indistintamente de hackers para lo bueno y lo malo. Algunos matizan utilizando las denominaciones “sombrero negro”, “sombrero blanco” y “sombrero gris” para las diversas zonas del espectro. Pero el término “cracker” no lo emplea nadie. Sería lo mismo que si va por ahí y oye a alguien decir que un contable es un tenedor de libros. No entro a discutir si la terminología que usted emplea está bien o mal. Simplemente digo que nadie la usa ya desde hace mucho. ¿Qué quiere que le diga? No soy yo, y tampoco la Real Academia quien hace el lenguaje. El lenguaje lo hacen la calle y los autores de libros de Anaya Multimedia.

    Debería pedirle asimismo que no se ufane de haberme enseñado el concepto de hacker. Sé muy bien lo que significa ser un hacker. Yo mismo lo he sido durante años. He escrito artículos en la prensa especializada, dado cursillos sobre recuperación de datos y ataques a redes inalámbricas y cazado a otros hackers en Internet y redes corporativas. Sé perfectamente lo que es ser un hacker, y también sé que la distinción entre hacker y cracker no es más que un tecnicismo de novela cyberpunk sin ningún paralelo en la realidad. Créame, lo que importa no son las palabras, sino los hechos. Recuerde la fábula de Samaniego: galgos o podencos, quá más da.

    Y por favor tampoco intente desplazar mi argumentación hacia un extremo de radicalismo conceptual en el que resultaría más fácil rechazarlo. ¿Por qué no se limita a reconocer la parte de verdad que pueda haber en él, al igual que hace con sus compañeros de partido? No he querido decir que usted sea una mala persona por comprometerse con un partido político. Es más, hace tiempo dejé constancia de mi apoyo moral hacia un amigo de usted, el abogado José Luis Prieto, contra las calumnias vertidas contra él por un conocido intrigante de la web 2.0 que hoy milita en UPyD, y cuyo nombre no vamos a mencionar aquí. Este elemento, que está totalmente volado, acusó a Prieto -por cierto un gran experto en derecho hipotecario y un gran blogger- de corrupción, sin ninguna prueba, por el solo delito de pertenecer al PSOE. Como si alguien no pudiera pertenecer al partido que le dé la gana. Prieto le puso una demanda en los tribunales, y el individuo de UPyD se la tuvo que envainar para que el letrado la retirase.

    En fin, basta de historias. Lo único que quiero dejar claro es que no me mueve el partidismo. Tan solo quiero añadir que usted debería darse cuenta de que su idea no funcionará. Considérelo mi aportación al debate que acaba de abrir sobre el tema. ¿Y por qué? Usted no le puede vender al Partido Socialista un enfoque de estructuras horizontales asi como asi porque resulta del todo incompatible con la estructura tradicional de una formación política, basada en la organización piramidal y las estructuras de mando jerárquicas. ¿Espera que le hagan el menor caso y que Rubalcaba baje de su estrado para estrecharle la mano y decir: “tiene usted razón, hemos estado haciendo el canelo durante 130 años?” Es poco realista verlo asi.

    No voy a cometer la falta de delicadeza, correspondiendo a sus amables consejos del principio, de recomendarle el libro de Robert Michels sobre los partidos políticos, porque doy por supuesto que usted lo debió leer durante la carrera de Derecho. Se trata de una obra con casi 100 años, y mire usted por donde está inspirado en un estudio del socialismo alemán anterior a la Primera Guerra Mundial. En él se explica claramente por qué lo que usted propone (básicamente reemplazar al PSOE por un grupo de Facebook) no puede funcionar. Ahora, que si quiere intentarlo allá usted. Aunque no hay motivo para hacerse ilusiones acerca de los resultados, cuente con un atento seguimiento por mi parte.

  14. César Calderón
    26/08/2012 - 2012-08-26T23:23:11+00:000000001131201208 | #

    Queda clara su postura como creo que tambien queda clara la mia, en la que insisto. Se necesita un PSOE que sea capaz de compaginar el on-line con el off-line de forma natural, y que vaya mutando en una organización-red de forma progresiva, cambiando paulatinamente sus fórmulas organizativas y de toma de decisiones.

    Solo una organización que asuma esa etica hacker dentro de su ADN ( la de la pasión por el trabajo bien hecho, la experimentación constante, la transparencia radical acompañada por una permanente rendición de cuentas y la participación en todos los procesos partidarios y gubernamentales) será capaz de transforma el gobierno en un cuerpo más adaptado a la realidad actual.

    Por cierto, ¿ Cambiar el PSOE por un grupo en FB? Permítame que sonría. Efectivamente algo parecido podría funcionar ni siquiera en un grupo Scout, ¿ Como podría en una organización centenaria con la implantación territorial del PSOE?

    Espere usted, que esto es solo el aperitivo.

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